domingo, 31 de agosto de 2014

Español Neutro

             
                El español neutro o internacional es un español que se caracteriza en el plano fonético y fonológico, por no tener acento regional; sin regionalismo en la entonación, sin regionalismo en el ritmo de habla, etc. Todo esto con el propósito de eliminar la identificación territorial de tal forma que no se pueda identificar el origen del hablante.


            El español neutro debe ser el mismo para un hablante hispano, de México, Argentina, Chile, etc. Se usa mucho en toda Hispanoamérica, no así en España, en situaciones como doblajes, traducciones, etc.


            Dentro de los aspectos morfosintácticos que se destacan en el español neutro, se encuentran los siguientes:

·         Ausencia de vosotros y sus formas verbales para la segunda persona plural.
·    Uso del pretérito perfecto simple (canté, comí, terminó, etc.) y no el pretérito perfecto compuesto (he cantado, he comido, ha terminado, etc.).
·         Uso del futuro morfológico (del tipo comeré), el cual en ocasiones se acompaña por el futuro perifrástico (voy a comer).
·         Traducción literal del idioma original.
·         Vasta presencia del proverbio hacer. Ejemplo: sí lo hice.
·         Escaso uso de tiempos compuestos.
·         Escaza presencia de conectores extraoracionales, que realizan las funciones de adición, oposición, causalidad, localización temporal, ordenación, reformulación, como: además, por lo demás, asimismo, para colmo, incluso, hasta, igualmente, del mismo modo, etc.
·         Las oraciones poseen estructuras sintácticas simples y esto lleva a una menor presencia de elementos coordinantes interiores.

            Este tipo de lengua pretende exponer un español sin connotaciones regionales, es decir, se trata de utilizar un español que sea en la medida de lo posible lo más formal.

            En cuanto a los rasgos semánticos más destacados, se encuentra el no tener regionalismos de vocabulario, la eliminación de modismos y la neutralización del campo semántico, ya que cada término tiene un significado conceptual, pero no significados asociativos.


viernes, 29 de agosto de 2014

Variación lingüística del español en América

             De los aproximadamente 450 millones de personas que hablan español, como lengua materna, más de 350 están en Latinoamérica; sin embargo se destaca la existencia de numerosas particularidades y giros idiomáticos dentro del español.


            Evidentemente no existe una homogeneidad en el español de Hispanoamérica. Hay diferencias notables, que no llegan a ser tan profundas como para impedir la comprensión entre los hablantes de los distintos países.

            La influencia de las lenguas amerindias en las áreas de bilingüismo histórico es un factor de diferenciación importante. Además, la propia evolución de las variedades de español americanas ha contribuido a enriquecer la diversidad del español americano, especialmente en la lengua oral popular.
           
            Entre los rasgos lingüísticos más destacados en la lengua de los hispanoamericanos se encuentran:

Rasgos Fonéticos: Si bien el rasgo fonético que caracteriza el español americano, por excelencia, es el seseo; es decir, la realización de /s/ y /θ/ como /s/; se ha registrado un tipo de ceceo, resultado de la neutralización de /s/ y /θ/, en algunas áreas de México, Centroamérica y República Dominicana, de las costas venezolanas, colombianas y ecuatorianas, entre otras.
            Otra característica es la pronunciación de la /s/ implosiva; las variedades más innovadoras aspiran o eliden la /s/ en regiones caribeñas y Antillas, Centroamérica, costas de Colombia, Venezuela y Ecuador, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Oriente de Bolivia. En algunas regiones de Colombia, Venezuela y México también se registran la aspiración o elisión entre los estrados sociales más bajos y suele ser un rasgo socialmente rechazado.
            Otro aspecto que suele citarse como identificadores del español americano es el yeísmo; es decir, la neutralización de /y/ y /λ/ a favor de la primera. El yeísmo, a su vez tiene distintas realizaciones, desde una semiconsonante en la zona caribeña al rehilamiento argentino o uruguayo. Cabe mencionar que no existe yeísmo en toda el área americana, pues hay distinción de ambas palatales en Paraguay, Nordeste de Argentina, Bolivia, zonas andinas de Ecuador y Perú y en general en las zonas interiores de Colombia y Venezuela.
            La realización de la /r/ final es otro rasgo destacable en el español americano por la diversidad de sus distintas pronunciaciones, desde su pronunciación como vibrante alveolar similar a la castellana (México, Argentina a excepción del nordeste, sierra ecuatoriana, Perú, Bolivia, interior de Colombia y Venezuela) hasta su aspiración o elisión de la zona caribeña y de costas de Centroamérica, Ecuador, Colombia y Venezuela, Uruguay y Paraguay.
            Otro de los fenómenos fonéticos que se destacan es la neutralización de /r/ y /l/, que existe fundamentalmente por el Caribe y las Antillas, aunque también se documenta en los estratos sociales sin instrucción de Chile, Perú, Paraguay y Ecuador.

Rasgos Morfosintácticos: Entre algunos de los rasgos más significativos, se encuentra la duplicación mediante clíticos del objeto directo del tipo lo veo al niño (en Argentina y áreas de bilingüismo histórico).
            En el caso de los pronombres sujeto, hay un rasgo con el que siempre se caracteriza el área caribeña: el orden sujeto-verbo en oraciones interrogativas del tipo ¿qué tú quieres? similar al de las oraciones enunciativas.
            El voseo o empleo de la forma vos como segunda persona del singular está bastante generalizado en muchas áreas. Las conjugaciones verbales que acompañan esta forma pueden ser tanto diptongadas (vos cantáis) como no diptongadas (vos cantás). Se tiene presencia del voseo en países como Colombia, Paraguay, Argentina y Uruguay. 
            La anteposición de la preposición de ante que completivo (opino de que Juan ya no vendrá), el llamado dequeísmo, está bastante extendido en Colombia, Venezuela, Chile, Perú, Uruguay o Ecuador, incluso entre los estratos de población con nivel de instrucción alto.
            Otro fenómeno también generalizado es la sustitución de formas de imperfecto de subjuntivo por el presente de subjuntivo (él me dijo que lo haga) (él me dijo que hiciera), esta sustitución introduce en la frase un matiz de probabilidad de que la acción se realice, mucho mayor del que podría pensarse en la construcción con subjuntivo.

Rasgos Semánticos: Se presenta una influencia de lenguas indígenas en cada país, se hace un uso habitual de perífrasis, se hace presencia de extranjerismos como ballet, kétchup, sándwich, etc.
Algunos ejemplos en el nivel semántico son:
Ecuador: Me compré este saquito para ponerme a la noche, me costó bastante plata, pero es chévere, lo que en México significaría: Me he comprado esta chaqueta para ponérmela por la noche, me costó bastante dinero, pero es estupenda.



miércoles, 20 de agosto de 2014

Variación lingüística en España e Hispanoamérica

           
       La variación lingüística del idioma español es diferente al de las otras grandes lenguas como el inglés, el portugués o el francés, debido a que está bastante cohesionado, a pesar de que las condiciones en que tuvo lugar su fragmentación dialectal, y aun su propia existencia actual, fueron y han sido contrarias al ideal de unidad.

            La lengua española comenzó a expandirse antes que ningún otro idioma; las colonias se encontraban más alejadas que las de cualquier otra metrópoli, por lo que podría deducirse que las diferencias lingüísticas resultaran mucho mayor en la actualidad; sin embargo el español quiso ser herramienta para unificar y facilitar la comunicación entre las diferentes culturas.
           
            La variedad lingüística que se llevó de España a América durante los siglos XV y XVI fue la meridional, que se estableció en la Plataforma Antillana, desde donde se expandió a todo el continente.
            Por ese motivo, solo se extendieron por el continente algunos rasgos meridionales, como el seseo, pero no la aspiración de silbantes implosivas, la supresión de sonidos consonánticos, la relajación del fonema /x/, etc.

            Respecto a las muchas lenguas precolombinas, se reconoce que su influencia fue muy poca, salvo en algunas regiones específicas; la mayoría de veces en torno al léxico y sólo en algunos momentos en la fonética. Apenas se detectan rasgos que afectan a la morfología o a la sintaxis.

Algunas voces de las lenguas precolombinas aparecen por primera vez en el mismo diario de Colón, como canoa, hamaca, caníbal o cacique. Otras surgen paulatinamente en la literatura española de los siglos XVI y XVII, que posteriormente se emplearon por todos los hispanohablantes, como maíz, sabana, tabaco, tiburón, loro, guayaba, iguana, aguacate, cacahuate, chocolate, tiza, tomate, chicle, alpaca, guano, cóndor, papa, mandioca, tapir, etc.

            Aunque la lengua española tiende a la unidad, a diferencia del inglés o francés, no impide que existan variedades lingüísticas, especialmente en el nivel fonético y semántico.

            En fonética predomina una gran variedad de pronunciación tanto en España como Hispanoamérica; sin embargo no son muchas las diferencias, lo que permite su entendimiento.
            En España hay dos sonidos /s/ y /θ/= [th] (correspondientes a las grafías “s” y “z”) que en Hispanoamérica se neutraliza en /s/. A éste fenómeno se le conoce como el “seseo”, que también se registra en parte de Andalucía y en Canarias.
            En España la /t/ se pronuncia por separado, por ejemplo la palabra “atleta” se pronuncia “at-le-ta”, mientras en Hispanoamérica se pronuncia “a-tle-ta”.
            En algunas regiones de Hispanoamérica se neutraliza el fonema /y/ y /λ/ a favor de la primera.
            La pronunciación de la /r/ final es otro rasgo destacable en el español de América por la diversidad de sus distintas pronunciaciones.
            Finalmente, otro de los fenómenos fonéticos destacables que afectan a la vibrante, es la neutralización de /r/ y /l/, que se extiende fundamentalmente por el Caribe y las Antillas.

            En el plano semántico, el uso de neologismos del inglés es más frecuente en Hispanoamérica. Algunos ejemplos son:
España=Ordenador; Hispanoamérica= Computadora, computador
España=Ratón; Hispanoamérica= mouse
España= Pibe/tío/colega; Hispanoamérica= Chamaco/ pibel/ chico
España= Correo electrónico; Hispanoamérica= email/ e-mail

            En México se puede escuchar la frase vio el carro de bomberos y se paró en la banqueta, lo que en España correspondería vio el coche de bomberos y se quedó de pie en la acera.

            La variación lingüística está ligada a los hablantes que la usan, a la cultura y sociedad en sí. Lo que define cada variedad de la lengua es su relación con la sociedad: quién, cuándo usa la lengua y en qué modo lo hace.

            Como expresa el autor Hualde “se puede constatar la variación lingüística (o diferentes maneras de hablar español) observando todos los niveles de la lengua: el nivel fonológico, fonético, morfológico, sintáctico, semántico y hasta léxico.”

jueves, 31 de julio de 2014

Formas de comprensión del lenguaje

           
                  La comprensión del lenguaje es un tema complicado y puede ser abordado desde diferentes puntos.


            La exposición se agrupa en torno a tres núcleos fundamentales: reconocimiento de palabras, comprensión de oraciones y comprensión de unidades lingüísticas superiores a la oración, como los textos de discursos. 

              El orden seguido viene dado por la secuencia temporal en que los mismos ocurren. Es imposible comprender una oración sin haber reconocido y comprendido las palabras componentes en su totalidad o en su mayoría, y lo mismo se puede decir acerca de los textos; es condición indispensable que previamente a llegar al contenido global de un texto se haya identificado el significado de las oraciones individuales.

Para más información de este tema lee el artículo: Sintaxis, Semántica y Pragmática

martes, 15 de julio de 2014

Breve reseña histórica de la Lingüística

        Al iniciar una breve reseña de la historia de la lingüística es necesario definir el significado y alcance de la palabra lingüística. En su acepción más amplia y general, se puede decir que la lingüística es la ciencia del lenguaje y abarca por lo tanto todos los estudios que tengan por objeto el lenguaje o algunos aspectos del lenguaje. En un plano más exclusivo, la lingüística tiene como objeto de estudio a la lengua.

            Dentro del campo de la Historia de la Lingüística entran: la Gramática, la Filología, la Lingüística comparada de carácter histórico o diacrónico, la Lingüística descriptiva o sincrónica, la Lingüística general, la Teoría del Lenguaje, la Filosofía del Lenguaje, etc.

            El avance de las ideas sobre el lenguaje aparece inicialmente en la Biblia, con ciertas alusiones de carácter etimológico o en consideraciones ingenuas y primitivas sobre el lenguaje hablado en los egipcios.

            En la antigua Grecia el lenguaje es visto desde un punto de vista filosófico y atendiendo exclusivamente a su propia lengua. Esta actitud filosófica se halla en Roma, en la Edad Media, en el Renacimiento y continúa hasta la actualidad.

            Los griegos comenzaron por organizar lo que se llamaba gramática, se proponían únicamente a dar reglas para distinguir las formas correctas de las formas incorrectas de la lengua; dicho estudio fue seguido por los franceses. Después apareció la filología, se asocia con el movimiento científico creado por Friedrich August Wolf a partir de 1777.

            En el siglo XVIII comienza a desarrollarse una ciencia del lenguaje independiente de la filosofía. Se tiene en cuenta la diversidad de lenguas existentes y se pone atención a la evolución constatable que han tenido esas lenguas. En 1816 Franz Bopp estudió las relaciones que unen el sánscrito con el germánico, el griego, el latín, etc.

           La lingüística propiamente dicha, nació del estudio de las lenguas romances y de las lenguas germánicas. Pero la gran revolución, la transformación total se produce con el suizo Ferdinand Saussure, en el siglo XIX, que dejando a un lado los estudios tradicionales de la lengua escrita y los escritos historicistas de la evolución y relaciones entre las lenguas, analiza el lenguaje a partir de la expresión oral dada en un momento determinado, es decir, en el actual. Así nace la lingüística estructural moderna. Él sentó las bases que convirtieron a la lingüística en una ciencia, principalmente al definir el objeto de estudio.




            En el siglo XX el lingüista estadounidense Noam Chomsky crea la corriente conocida como generativismo, en donde hay un desplazamiento del foco de atención que pasa de ser la lengua como sistema a la lengua como producto de la mente del hablante, la capacidad innata para aprender y usar una lengua. Según Chomsky, la capacidad de aprender una lengua es genética.



            A finales del siglo XX toma fuerza la escuela conocida como funcionalista, esta corriente considera que el lenguaje no puede ser estudiado sin tener en cuenta su propia función: la comunicación humana. La figura más destacada de esta corriente es el holandés Simon Dik.


            Tanto el generativismo como el funcionalismo persiguen explicar la naturaleza del lenguaje y han configurado el panorama de la lingüística actual, de ellas y de sus mezclas arrancan prácticamente todas las corrientes de la lingüística.

lunes, 14 de julio de 2014

Comunicación animal y lenguaje humano

Saludos.

En este mes de julio 2014, trataré temas de la lingüística general.


COMUNICACIÓN ANIMAL Y LENGUAJE HUMANO

            A menudo se usa la palabra lenguaje de forma poco técnica; se habla del “lenguaje de los colores”, del “lenguaje de las flores” y también del “lenguaje de los animales”. Estas extensiones metafóricas son perfectamente permisibles en el uso diario, pero en sentido estricto se reserva el término lenguaje para el tipo de comunicación verbal humana y en cualquier otra forma de transmisión de informaciones, el término correcto es comunicación.

            De esta manera se puede hablar de “comunicación animal”, por un lado, y de “lenguaje (humano)” por otro.


            En el reino animal (dejando de lado la especie humana) existen diversas formas de comunicación: los ultrasonidos de los delfines, los gritos de los chimpancés, el despliegue del plumaje del pavo real, el lomo arqueado de los gatos, los cantos de los pájaros, los ladridos de los perros, etc. son auténticas señales, interpretables por los miembros de cada especie y tienen consecuencias en el comportamiento de los demás animales.

            En todas las especies animales existe la comunicación, entendiendo a esta como la acción por parte de un organismo, tal que altera la probabilidad del patrón de conducta en otro organismo. Dicha comunicación es más rica a medida que el animal es más complejo.

            En general la comunicación animal está dominada por el instinto y, las señales emitidas hacen referencia a temas como, la alimentación, la reproducción, el peligro, la amenaza, la defensa del territorio, etc.

            Las características de la comunicación animal que el autor Jesús Tusón Valls, indica en su obra Introducción al lenguaje son las siguientes:
           1) La comunicación es cerrada
            2) Los estímulos provocan necesariamente una reacción determinada.
            3) La señales son un todo inanalizable.”

            En cambio el lenguaje humano es abierto; los estímulos pueden provocar reacciones no previstas, las señales son articuladas y permiten una combinatoria muy rica.



            La inmensa mayoría de la comunicación animal es de tipo gestual, y por ello los animales tienen que verse unos a otros para comunicarse.


            El lenguaje humano es de tipo oral-auditivo en contraste con la vía gestual-visual de los animales.




domingo, 29 de junio de 2014

La generación en torno a la revista Taller

            En el año de 1938, una generación de escritores, que se había dado a conocer con cierta inseguridad en las revistas Barandal (1931-1932), Cuadernos del Valle de México (1933-1934) y Taller Poético (1936-1938), se concentra en torno a la revista Taller (1938-1940).

            Rafael Solana, el fundador de la revista Taller poético, en 1938, invita a comer a Efraín Huerta, a Quintero Álvarez y a Octavio Paz, con la finalidad de comunicarles su decisión de transformar a Taller Poético, en una revista literaria más amplia, en la que, además de poesías, se publicasen cuentos, ensayos, notas críticas y traducciones; para ello necesitaba la ayuda de sus invitados.

            Tras este encuentro, se formó el pequeño grupo de responsables de la primera época de Taller. El primer número apareció en el mes de diciembre del año 1938 y fue publicado únicamente por Rafael Solana.         
            En el primer número aparecieron unos fragmentos de Octavio Paz, en prosa, versos de Efraín Huerta, un artículo en la sección denotas de Alberto Quintero Álvarez, así como un excelente ensayo del mismo Solana, un texto del oaxaqueño Andrés Henestrosa, que lleva por título Retrato de mi madre y algunos poemas inéditos de García Lorca.

            La generación de Taller deja ver una impaciencia ante la frialdad y la reserva con que la nueva generación veía a las luchas revolucionarias mundiales.