viernes, 29 de agosto de 2014

Variación lingüística del español en América

             De los aproximadamente 450 millones de personas que hablan español, como lengua materna, más de 350 están en Latinoamérica; sin embargo se destaca la existencia de numerosas particularidades y giros idiomáticos dentro del español.


            Evidentemente no existe una homogeneidad en el español de Hispanoamérica. Hay diferencias notables, que no llegan a ser tan profundas como para impedir la comprensión entre los hablantes de los distintos países.

            La influencia de las lenguas amerindias en las áreas de bilingüismo histórico es un factor de diferenciación importante. Además, la propia evolución de las variedades de español americanas ha contribuido a enriquecer la diversidad del español americano, especialmente en la lengua oral popular.
           
            Entre los rasgos lingüísticos más destacados en la lengua de los hispanoamericanos se encuentran:

Rasgos Fonéticos: Si bien el rasgo fonético que caracteriza el español americano, por excelencia, es el seseo; es decir, la realización de /s/ y /θ/ como /s/; se ha registrado un tipo de ceceo, resultado de la neutralización de /s/ y /θ/, en algunas áreas de México, Centroamérica y República Dominicana, de las costas venezolanas, colombianas y ecuatorianas, entre otras.
            Otra característica es la pronunciación de la /s/ implosiva; las variedades más innovadoras aspiran o eliden la /s/ en regiones caribeñas y Antillas, Centroamérica, costas de Colombia, Venezuela y Ecuador, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Oriente de Bolivia. En algunas regiones de Colombia, Venezuela y México también se registran la aspiración o elisión entre los estrados sociales más bajos y suele ser un rasgo socialmente rechazado.
            Otro aspecto que suele citarse como identificadores del español americano es el yeísmo; es decir, la neutralización de /y/ y /λ/ a favor de la primera. El yeísmo, a su vez tiene distintas realizaciones, desde una semiconsonante en la zona caribeña al rehilamiento argentino o uruguayo. Cabe mencionar que no existe yeísmo en toda el área americana, pues hay distinción de ambas palatales en Paraguay, Nordeste de Argentina, Bolivia, zonas andinas de Ecuador y Perú y en general en las zonas interiores de Colombia y Venezuela.
            La realización de la /r/ final es otro rasgo destacable en el español americano por la diversidad de sus distintas pronunciaciones, desde su pronunciación como vibrante alveolar similar a la castellana (México, Argentina a excepción del nordeste, sierra ecuatoriana, Perú, Bolivia, interior de Colombia y Venezuela) hasta su aspiración o elisión de la zona caribeña y de costas de Centroamérica, Ecuador, Colombia y Venezuela, Uruguay y Paraguay.
            Otro de los fenómenos fonéticos que se destacan es la neutralización de /r/ y /l/, que existe fundamentalmente por el Caribe y las Antillas, aunque también se documenta en los estratos sociales sin instrucción de Chile, Perú, Paraguay y Ecuador.

Rasgos Morfosintácticos: Entre algunos de los rasgos más significativos, se encuentra la duplicación mediante clíticos del objeto directo del tipo lo veo al niño (en Argentina y áreas de bilingüismo histórico).
            En el caso de los pronombres sujeto, hay un rasgo con el que siempre se caracteriza el área caribeña: el orden sujeto-verbo en oraciones interrogativas del tipo ¿qué tú quieres? similar al de las oraciones enunciativas.
            El voseo o empleo de la forma vos como segunda persona del singular está bastante generalizado en muchas áreas. Las conjugaciones verbales que acompañan esta forma pueden ser tanto diptongadas (vos cantáis) como no diptongadas (vos cantás). Se tiene presencia del voseo en países como Colombia, Paraguay, Argentina y Uruguay. 
            La anteposición de la preposición de ante que completivo (opino de que Juan ya no vendrá), el llamado dequeísmo, está bastante extendido en Colombia, Venezuela, Chile, Perú, Uruguay o Ecuador, incluso entre los estratos de población con nivel de instrucción alto.
            Otro fenómeno también generalizado es la sustitución de formas de imperfecto de subjuntivo por el presente de subjuntivo (él me dijo que lo haga) (él me dijo que hiciera), esta sustitución introduce en la frase un matiz de probabilidad de que la acción se realice, mucho mayor del que podría pensarse en la construcción con subjuntivo.

Rasgos Semánticos: Se presenta una influencia de lenguas indígenas en cada país, se hace un uso habitual de perífrasis, se hace presencia de extranjerismos como ballet, kétchup, sándwich, etc.
Algunos ejemplos en el nivel semántico son:
Ecuador: Me compré este saquito para ponerme a la noche, me costó bastante plata, pero es chévere, lo que en México significaría: Me he comprado esta chaqueta para ponérmela por la noche, me costó bastante dinero, pero es estupenda.



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